Improvisación a partir de gírgolas grises conectadas a un biosonificador, guitarra eléctrica preparada y procesamiento de sonido.
Grabación de una improvisación en la que exploro la intersección entre biología y arte sonoro, utilizando sonidos de gírgolas grises, cultivadas en casa, conectadas a un biosonificador. Esta improvisación libre integra la guitarra eléctrica preparada y el procesamiento de sonido, reconfigurando las fronteras entre lo orgánico y lo tecnológico.
Este ejercicio abre un espacio para la reflexión sobre la co-creación con entidades no humanas. ¿Podemos expandir nuestra percepción sensorial más allá de los límites convencionales? ¿Podemos promover una reconfiguración de nuestras relaciones con el entorno y los seres vivos? La idea de integrar seres biológicos en el proceso creativo, busca cuestionar la primacía de la creatividad humana, abriendo nuevas posibilidades para la agencia creativa en un marco de interconexión ecológica.
La noción de cultivar organismos que colaboran en la producción de sonidos representa una fascinante reimaginación del papel de los seres vivos en la creación artística. Esta práctica sugiere un enfoque multidimensional, donde los límites entre el arte, la tecnología y la biología se desdibujan, invitándonos a reconsiderar la agencia creativa como un proceso de colaboración entre humanos y no humanos.

Estamos, ahora, todavía
Acrílico sobre papel Fabriano,
21×29.7 cm, 180grs.
Pablo Paniagua, 2020.
Esta pieza fue seleccionada para integrar la programación del festival internacional de arte sonoro Monteaudio 24 Abstracción, organizado por Radio Monteaudio, Uruguay, 2024.